miércoles, 4 de junio de 2008

Pautas para el comentario de texto

Un texto histórico es cualquier documento escrito que nos permite obtener un conocimiento más completo, diversificado y significativo de la Historia. El comentario de textos históricos es la técnica que nos permite extraer información sobre un determinado periodo, acontecimiento o hecho concreto. En la explicación o comentario hay que tender hacia la objetividad y debe evitarse el error de parafrasear el texto, es decir, repetir con las mismas palabras o similares las ideas del texto. No hay duda, además, que se requiere un conocimiento histórico de la época para alcanzar el éxito en este ejercicio. En cuanto a la forma expositiva, debe ser ordenada y clara, con un lenguaje apropiado, evitando las opiniones personales (“yo creo”, “opino que”...), excepto en la última parte del comentario, en la que se solicita un juicio personal.

Es necesario, antes de comentar un texto, determinar de qué tipo es, o cuál es su naturaleza. En este sentido podemos clasificar los textos por su forma, contenido y origen:

- Por su forma. Pueden ser textos informativos y textos narrativos. Los primeros tienen un lenguaje preciso pero son impersonales (crónicas, memorias, informes, tratados, etc.), mientras que los segundos utilizan un lenguaje más literario y son más subjetivos o personales (relatos, leyendas, autobiografías, etc.).
- Por su contenido. Pueden ser teoría política, de economía, de aspectos sociales y culturales, etc.
- Por su origen. Podemos establecer una primera división entre fuentes primarias o históricas y secundarias o historiográficas. Las primeras las contemporáneas de la época y las segundas, documentos elaborados por historiadores que reflexionan sobre un acontecimiento histórico. Algunos historiadores distinguen también las fuentes hemerográficas, referidas a los artículos de prensa contemporáneos del acontecimiento.

A continuación aparecen algunos ejemplos para clasificar los textos históricos:
- Políticos: Discursos, tratados, declaraciones, acuerdos, manifiestos, informes, crónicas, panfletos...
- Histórico-literarios: Memorias, artículos de prensa, expresión de experiencias personales (relatos de viajes, narraciones, ensayos, cartas...)
- Histórico-circunstanciales: hacen referencia a hechos, acontecimientos, situaciones aisladas o concretas...
- Histórico-jurídicos: Constituciones, leyes, tratados, disposiciones, normas, decretos, tratados internacionales...
- Económicos: se refieren, normalmente, a actividades productivas que pueden estar expresadas en normas, gráficos y estadísticas comentadas, actas de comercio, relaciones económicas diversas...
- Sociales: aluden a la familia, individuos, grupos, vida cotidiana, clases, estructuras y conductas sociales, censos, informes...
- Culturales: textos que recogen y hacen referencia a las distintas formas del pensamiento, arte, etc.
- Historiográficos: son textos y fragmentos elegidos de la obra elaborada por un historiador, posterior a los hechos.

Una vez clasificado el texto, debe procederse a situarlo en el espacio y en el tiempo, en base a los siguientes aspectos:
a) Encuadre espacio-temporal (el momento histórico):
Se trata de hacer una breve cata en la época del texto y situarlo en su contexto histórico. Se puede hablar de las circunstancias en las que surge el documento, de los caracteres de la época y de los personajes que la protagonizan
b) Origen y destinatarios:
Aquí debemos averiguar qué clase de personaje escribe el texto (hombre público o privado) o qué institución lo genera. Asimismo, a quién va dirigido: un particular (por ejemplo una carta, un colectivo (manifiesto, panfleto) o todo el pueblo (constitución, una ley).
c) El autor:
También deberá ser normal que el autor aparezca citado en los textos de
Bachillerato, pero si no estuviera, deberíamos proceder a su identificación por los elementos que contiene el texto (ideas, instituciones, fechas, hechos concretos, etc.). Una vez se sabe el autor deben trazarse algunos aspectos de su biografía, sobre todo cuando ésta ayuda a comprender mejor el texto,

d) Intencionalidad:
Conviene subrayar la importancia en el análisis del fin o intención que se persigue debiéndose distinguir entre “fin perseguido” y “fin conseguido”, lo que conduce a valorar la importancia del texto en su significación histórica.
Análisis y comentario de texto.
El contenido del comentario o explicación:

Esta es la parte más importante del comentario y la que ha de requerir una mayor extensión y profundidad. Si seguimos el método lógico, de división orgánica del texto por sus conceptos, ideas, hechos y datos, surgirá una ordenación en idea o ideas centrales y secundarias, información complementaria y elementos anecdóticos.
La idea principal es la que da sentido al texto y entorno a ella se articula el resto del contenido. Puede ocurrir que un texto tenga más de una idea principal, en cuyo caso deben comentarse una por una y luego establecer las relaciones que existen entre ellas. Las ideas secundarias son las que completan el sentido del texto a modo de argumentos de apoyo de la idea central.

Valoración y consecuencias
Es tiempo de hacer una síntesis final interpretativa en la que se recoja el sentido global del texto, señalando las consecuencias próximas y remotas del documento, los posibles errores u ocultaciones del autor, y de qué forma, las ideas y las creencias de la época han condicionado el mensaje del texto analizado.

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